El desarrollo del talento en la organización

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Las personas y el capital humano son el activo más importante y estimulante que poseen las organizaciones, y es gracias a ellos que la misión, visión y valores de la misma cobren vida. 

Fomentar el desarrollo y la formación del talento de los trabajadores es un factor decisivo a la hora de alcanzar los objetivos y el crecimiento esperados. Dar la importancia necesaria a esta cuestión e impulsarla desde el departamento de recursos humanos es clave para tomar las medidas necesarias.

La importancia del capital humano

Como ya hemos mencionado, el capital humano es la parte más importante de cualquier organización y, como tal, necesita una atención precisa y cuidada. 

En este sentido, anticiparse a la formación y al desarrollo de su talento y capacidad para desenvolverse en el entorno laboral es una parte indispensable del equipo de recursos humanos, que deben velar por su estabilidad e impulsar acciones para que esto se lleve a cabo. 

En la actualidad, son aquellas organizaciones que apuestan por la innovación en la formación las que marcan la diferencia. 

Los fundamentos del desarrollo del talento

El talento de un trabajador está compuesto por cuatro aspectos o dimensiones:

  • La aptitud. Se trata de las cualidades que la persona tiene para realizar su trabajo. Pueden ser innatas o adquiridas. 
  • La actitud. Esta característica está muy unida a la anterior, ya que se sustenta en las actividades que se realizan en la jornada laboral. Se trata por tanto de la predisposición mostrada ligada a las capacidades  y a la ejecución de las acciones.
  • La formación y el aprendizaje. Este aspecto es fundamental a la hora de desarrollar el talento del equipo en la organización, ya que se trata de las técnicas adquiridas durante un periodo determinado para desarrollar el ejercicio laboral. Desarrollar los procesos para que este aprendizaje se lleve a cabo es tarea del equipo de recursos humanos. 
  • La motivación por el trabajo. Son los estímulos e incluso la pasión que muestra el trabajador a la hora de realizar sus labores durante la jornada laboral. Esta motivación viene dada, además de por la propia vocación del empleado, por las acciones tomadas desde la organización a la hora de transmitir e incentivar a su equipo. 

Es un condicionante muy positivo para la empresa si se fomenta, teniendo la oportunidad de desarrollarlo a  través de metodologías específicas. 

La metodología del desarrollo del talento

Si la empresa u organización favorece el desarrollo del talento en sus trabajadores, la siguiente pregunta es la de cómo llevar a término ese desarrollo, es decir, la metodología. Los responsables de recursos humanos deben preguntarse qué puede hacer la empresa para que el desarrollo de los conocimientos de su equipo sea una realidad, y se esta se convierta en una especie de rutina para el equipo.

Aspectos a tener en cuenta

Para implantar y poner en marcha esa metodología es importante tener en cuenta una serie de aspectos que guiarán los pasos para la gestión del talento desde la organización, y gracia a la cual el equipo notará la diferencia:

  • La cultura corporativa. Apostar por el desarrollo del talento implica poner en práctica decisiones estratégicas que supongan una prioridad para la empresa. Para hacerlo realidad, es importante que esa gestión del talento esté dentro de los propios valores de la organización y se vincule con la misión y los valores de la misma. 
  • Detección del talento. Otro factor determinante para implantar la metodología de desarrollo del talento es el hecho de saber identificarlo. Determinar qué es el talento para la organización, identificarlo y, posteriormente, desarrollarlo dentro del capital humano es la llave para gestionarlo.
  • Innovación. Además de identificar el talento dentro de la organización, es necesario que ese desarrollo se centre en la innovación. Este factor determina la competitividad de la empresa ayudando a que los empleados adopten comportamientos más orientados a la innovación. Para que esto se pueda llevar a cabo, es necesario que el equipo esté concienciado y sea capaz de adaptar sus actitudes y reinventarse en su ejercicio laboral. 
  • Formación y planes de carrera. Para gestionar el desarrollo del talento es fundamental sustentarse en la formación del equipo. Realizar un plan de formación adecuado, adaptando las necesidades a las exigencias de la empresa es la forma ideal de conseguir un mejor rendimiento y un aumento de perfiles multidisciplinares. 

El desarrollo y la gestión del talento son aspectos imprescindibles en aquellas organizaciones que busquen un aumento de la productividad a través de la formación, la innovación y el crecimiento del propio capital humano de la misma. 





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